Síntesis: Discusión de la Prioridad 5

 

El análisis general de la Prioridad 5 del PAC, se considera positivo; porque en todas las obras de la Compañía de Jesús de América Latina y El Caribe se  fecunda la incidencia de la Espiritualidad Ignaciana. Se evidencia un sello propio en el que se pone de manifiesto una experiencia espiritual, que está presente en el por qué y cómo hacemos las cosas y, en definitiva, el discernimiento ignaciano.

Sobre los Ejercicios Espirituales (EE.EE) se destaca que han abierto espacios a algunas experiencias a no católicos (bautistas, presbiterianos y anglicanos), con mucho provecho. En otros casos, creyentes y no creyentes están haciendo los EE.EE, porque la espiritualidad ignaciana está invitada a dialogar con las distintas creencias. Así como también se resalta que gradualmente se han ido incorporando los colaboradores en el acompañamiento de los EE.EE.

La espiritualidad ignaciana se ha enriquecido en los contextos en donde estamos (clave maya, EE.EE populares). Ha posibilitado la colaboración con otros, pero también, en algunos casos, la colaboración entre distintos sectores jesuíticos y de colaboradores. Tomar conciencia que hay que trabajar juntos. El trabajo en red nos ha llevado a la experiencia de la unión de ánimos, como lo es la experiencia de los Ejercicios Espirituales y la espiritualidad ignaciana.

Entre los desafíos principales y cómo deberíamos abordar en los próximos años esta prioridad, se concluye:

  1. Financiamiento de EE.EE de 8 días para que alcance a personas empobrecidas y excluidas; hacer esta experiencia asequible a todos.
  2. Hoy tenemos nuevas fronteras, nuevos medios (redes sociales), nuevos públicos y nuevos lenguajes.
  3. Nuestro modo de proceder tiene que estar más acorde con la espiritualidad y que adoptemos el discernimiento y la colaboración como principio de gobierno.
  4. Profundizar la encarnación de la espiritualidad en las obras y cultivar más la creatividad. Abrirnos a los nuevos aprendizajes.
  5. Adecuar los EE.EE a las personas, lugares y edades. Por ejemplo con la población joven.
  6. Colaborar en la formación del clero. Entrar en diálogo con otras espiritualidades.
  7. Seguir cultivando el carácter transversal de la espiritualidad ignaciana, transmitirla en todas las dimensiones de las obras.
  8. Formación de acompañantes espirituales (jesuitas y colaboradores).
  9. Socializar mejor las experiencias que ya tenemos.